miércoles, 28 de noviembre de 2007

La Tradición




La tradición de esta fiesta se origina en una leyenda que data del año 1535, cuando Diego de Almagro salió del Cuzco a conquistar Chile.
Cuentan que en la comitiva iba el príncipe de los Incas, Huillac Huma, último sacerdote del extinguido culto del sol, y su joven y bella hija, Ñusta Huillac, que componían la expedición en calidad de prisioneros y rehenes para conservar la sumisión los miles de indios que los acompañaban.
Cuando el ejército avanzaba cerca de Pica, la joven huyó seguida de su padre y otros servidores, al bosque de Tamarugos, hoy llamado Pampa del Tamarugal.
Durante cuatro años trataron de defender la causa de su nación. Ñusta fue temida por sus enemigos y conocida con el nombre de la bella "Tirana del Tamarugal". Un día llegó ante la joven un extranjero apresado por ellos, que dijo llamarse Vasco de Almeida que andaba en busca de la "Mina del sol".
El destino quiso que ambos se enamoraran y antes de su ejecución, éste la había convencido para que se bautizara, y así al morir, renacerían en el más allá y sus almas vivirían siempre unidas. Ella accedió y en los momentos en que Almeida bautizaba a la joven, sus seguidores se sintieron traicionados y dispararon sobre ellos.Años más tarde el evangelizador de Tarapacá encontró en el claro del bosque del Tamarugal una cruz cristiana, y en el mismo sitio levantó una iglesia que se ha conservado hasta nuestros días con el nombre de "Nuestra Señora del Carmen de La Tirana". Ese lugar es hoy el escenario de una de las fiestas religiosas más tradicionales y atractivas del norte de nuestro país: La Fiesta de La Tirana.








Los bailes más antiguos y tradicionales de La Tirana son los chinos, cullacas, lacas, pastoras, morenos y chunchos . Con el paso del tiempo aparecen muchas otras, entre ellas, gitanos, pieles rojas, dakotas, siux, etc. Con influencias de las cofradías de Bolivia, en especial de Oruro, que llegan al Santuario cada 16 de julio para bailarle a la virgen, se incorporan la diablada (1957) que toma características propias (no obstante a principios de siglo promesantes solitarios visten de diablos) luego sambos caporales, antahuaras, kallahuayas, figurines (promesantes individuales) y cuyahuas, entre otros. La aparición de estos nuevos bailes constituye una dinámica social que evidencia la vigencia de esta fiesta que en la actualidad cuenta con más de doscientos grupos participantes.









Profesores en Acción

Luces y Colores



La experiencia de asistir a la festividad realizada en el poblado de La tirana, ubicada en la pampa del Tamarugal, en la segunda región de Tarapacá, es una de las más conocidas de Chile. La fiesta de La Tirana se prepara anualmente a recibir a; cofradías, feligreses, turistas, visitantes y comerciantes. El número flotante de individuos asistentes a la fiesta aumentan la demanda de pasajes interurbanos e Inter rurales (a Iquique, a La Tirana y alrededores).


Esta fiesta conmemora a la Virgen del Carmen de La Tirana, este evento religioso reúne a creyentes en torno de la "Chinita", para honrar, agradecer y encomendar situaciones especificas de cada peregrino.


La actividad reúne a las cofradías, las cuales asistente desplegando una gama de colores, los cuales se apoderan de las calles de la localidad de La Tirana con sus bailes y vestimentas. La organización es dispuesta previamente por el obispado catolico.
La festividad anida a las cofradías de diferente lugares de Chile, aquí se realiza todo lo preparado para el evento, cada cofradía prepara y ejecuta sus rutinas además costean las vestimentas, traslados y la banda de músicos, en muchos casos es contratada.
La fiesta dispone numerosas horas de bailes, durante el periodo semanal, que comprende la celebración, lo cual requiere de variadas prendas, para las presentaciones del día, comprendidas en el programa de la festividad. Las vestimentas de cada cofradía destacan por la gama tonal, brillos, bordados y aplicaciones. Una de estas, son las ampolletas led, las que disponen bajo un sistema eléctrico alimentado por pilas, ubicada en lo sombreros de las bailarinas y en las mascaras de diablos.
El evento patrimonial de La Fiesta de la Tirana genera en este periodo una migración de individuos a la localidad de La Tirana, a su vez determina el proceder anual de las cofradías, que economicamente invierten recursos en pro de las fiestas, todo lo cual nutre de vida y actividad la zona nortina lo cual refleja y evidencia la conducta social desplegada por la tradición y la costumbre de esta festividad.